📖 Efesios 5
-
1
SED, pues, imitadores de Dios como hijos amados:
-
2
Y andad en amor, como tambien Cristo nos amó, y se entregó á sí mismo por nosotros, [como] ofrenda y sacrificio á Dios en olor suave.
-
3
Pero fornicacion y toda inmundicia, ó avaricia, ni aun se nombre entre vosotros como conviene á santos:
-
4
Ni palabras torpes, ni necedades, ni truhanerías, que no convienen; sino ántes bien acciones de gracias.
-
5
Porque sabeis esto, que ningun fornicario, ó inmundo, ó avaro, que [tambien] es servidor de ídolos, tiene herencia en el reino de Cristo, y de Dios.
-
6
Nadie os engañe con palabras vanas; porque por estas cosas viene la ira de Dios sobre los hijos de desobediencia.
-
7
No seais pues aparceros con ellos.
-
8
Porque en otro tiempo erais tinieblas; mas ahora [sois] luz en el Señor: andad como hijos de luz,
-
9
(Porque el fruto del Espíritu [es] en toda bondad, y justicia, y verdad;)
-
10
Aprobando lo que es agradable al Señor.
-
11
Y no comuniqueis con las obras infructuosas de las tinieblas; sino ántes bien redargüidlas.
-
12
Porque torpe cosa es aun hablar de lo que ellos hacen en oculto.
-
13
Mas todas las cosas cuando son redargüidas, son manifestadas por la luz porque lo que manifiesta todo, la luz es.
-
14
Por lo cual dice: Despiértate tú que duermes, y levántate de los muertos, y te alumbrará Cristo.
-
15
Mirad, pues, cómo andeis avisadamente; no como necios, mas como sabios,
-
16
Redimiendo el tiempo, porque los dias son malos.
-
17
Por tanto no seais imprudentes sino entendidos de cual sea la voluntad del Señor.
-
18
Y no os embriagueis de vino, en lo cual hay disolucion; mas sed llenos de Espíritu:
-
19
Hablando entre vosotros con salmos, y con himnos, y canciones espirituales, cantando y alabando al Señor en vuestros corazones:
-
20
Dando gracias siempre de todo al Dios y Padre en el nombre de nuestro Señor Jesu-Cristo;
-
21
Sujetados los unos á los otros en el temor de Dios.
-
22
Las casadas estén sujetas á sus propios maridos, como al Señor.
-
23
Porque el marido es cabeza de la mujer, así como Cristo es cabeza de la iglesia; y él es el que da la salud al cuerpo.
-
24
Así que como la iglesia está sujeta á Cristo, así tambien las casadas [lo estén] á sus maridos en todo.
-
25
Maridos, amad á vuestras mujeres así como Cristo amó á la iglesia, y se entregó á sí mismo por ella,
-
26
Para santificarla limpiándola en el lavacro del agua por la palabra,
-
27
Para presentársela gloriosa para sí, una iglesia que no tuviese mancha ni arruga, ni cosa semejante; sino que fuese santa y sin mancha.
-
28
Así tambien los maridos deben amar á sus mujeres, como á sus [mismos] cuerpos. El que ama á su mujer, á sí mismo ama.
-
29
Porque ninguno aborreció jamás su propia carne; ántes la sustenta y regala, como tambien Cristo á la iglesia.
-
30
Porque somos miembros de su cuerpo, de su carne, y de sus huesos.
-
31
Por esto dejará el hombre á su padre y á su madre, y se allegará á su mujer, y serán dos en una carne.
-
32
Este misterio grande es: mas yo digo [esto] con respecto á Cristo y á la iglesia.
-
33
Cada uno empero de vosotros, de por sí, ame tambien á su mujer como á sí mismo; y la mujer reverencie á [su] marido.